Retwitteame

jueves, 10 de mayo de 2012

Mundos Paralelos


Si hay algo que hacemos muchas veces hasta inconscientemente, es imaginar que hubiera pasado si a "x" persona le hubiera ocurrido una situación que nos beneficiaria; como por ejemplo, que se le derramara el café en su ropa, o que simplemente se caiga.

La mente puede ser tan poderosa en algunos seres, que quizás pueden manifestarse de forma muy real, a pesar de que no sucedan. Estas particularidades son aprovechadas por algunos para inspirarse, bien sea en la poesía, en la escritura de un cuento, o una canción.

Otro ejemplo más preciso; muchas veces cuando alguien me llama la atención, siempre imagino (durante o después del suceso) que se muerde la lengua, o, para ser de una forma "menos cuerdo", se abre un agujero debajo de sus pies, y simplemente desaparece... Y mientras lo pienso, no presto atención a lo que me dicen.

Para algunos, puede ser muy peligroso imaginar siempre situaciones, ya que, puede peligrosamente radicar en paranoias que llegan a acarrear problemas, que puedieran ser hasta graves. Pero con este post, no quiero asustar sobre las particularidades de la imaginación, más bien, explico como un escritor basa toda una obra con solo inspirarse de algo que suceda en su día a día. Desde que se levanta hasta que se acuesta, puede basarse en plasmar ideas, con un poco de alteración de la realidad.

Dicen que se pierde a medida que uno envejece; sin embargo, no creo que sea de esa forma, solamente uno mismo encierra esas ideas por no ser "prácticas" a la hora de hacer algo, excepto a los literarios y artistas, que viven de ello.
S. Rhiver

1 comentario: